El cabello ha vuelto a ser protagonista de la prestigiosa Milan Fashion Week. En el backstage, Santiago Agüero y Mónica Martínez, Hair Experts de KEVIN.MURPHY España, formaron parte del equipo internacional de estilistas que dio vida a los looks de Moschino y Giada. Dos firmas, dos estilos completamente distintos y una misma filosofía: potenciar la personalidad a través del cabello.
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ToggleMOSCHINO: carácter, contradicción y memoria


Para el desfile Otoño/Invierno 2026 de Moschino, la firma abrazó el carácter y la contradicción en un homenaje a la infancia argentina de su director creativo. Una colección que combinó ingenio, memoria y el ADN irreverente de la casa.
Bajo la dirección de Eugene Souleiman, Hair Director y KEVIN.MURPHY Pro Ambassador, el cabello no respondió a un único look, sino a un auténtico “casting de personajes”. Cada modelo partía de su propia textura natural. Si el cabello era rizado, se potenciaba hasta hacerlo salvaje y voluminoso. Los cortes cortos adquirían un acabado más masculino y brillante; los estilos de inspiración rock francesa se volvían más despeinados; y algunos looks evocaban energía española o de tango, con ecos incluso de la icónica Eva Perón reinterpretada desde la nostalgia y el humor de Moschino.
El resultado se definió como “polished natural”: elevado pero no sobretrabajado, controlado pero expresivo. Entre los productos clave utilizados destacaron SESSION.SPRAY para fijar sin apelmazar; ANTI.GRAVITY para aportar volumen y cuerpo; YOUNG.AGAIN para nutrir y sellar puntas; y STAYING.ALIVE para lograr la textura etérea característica de Souleiman.
GIADA: minimalismo disciplinado con textura satinada


En contraste, el desfile Otoño/Invierno 2026 de Giada exploró la pureza, la precisión y una sensualidad refinada. Inspirada en la orquídea, la colección de Gabriele Colangelo presentó siluetas fluidas, hombros escultóricos y una paleta cromática contenida.
El cabello reflejó esa misma fuerza silenciosa. Eugene Souleiman creó una interpretación moderna del minimalismo de los años 90: controlado pero suave, pulido pero sin rigidez.
El cabello se peinó hacia atrás, despejando el rostro y marcando la estructura ósea, en sintonía con las líneas arquitectónicas de la colección. Para lograr la textura satinada, se aplicó BODY.BUILDER en la línea del nacimiento del cabello y se dejó secar al aire para preservar la suavidad y evitar un efecto demasiado rígido.
Las longitudes se recogieron en un moño bajo y contenido, del que emergía sutilmente un pequeño mechón, equilibrando disciplina y fluidez. STAYING.ALIVE aseguró una sedosidad permanente, mientras que un velo final de SHIMMER.SHINE aportó una luminosidad delicada y contemporánea. Un look aspiracional, pero absolutamente llevable.