Del rubio vainilla al moreno aterciopelado, pasando por el cobrizo más sofisticado. Esta temporada, el cabello se llena de dimensión, profundidad y matices para conseguir colores ricos, luminosos y hechos a medida.
El cambio de estación también se nota en el cabello. Con la llegada del otoño, los tonos se vuelven más ricos, profundos y sofisticados, pero sin renunciar a la luminosidad. KEVIN.MURPHY presenta FW26 COLOR TRENDS, una selección de tres tendencias que reinterpretan los grandes colores del momento a través de la dimensión, la mezcla de matices y una personalización absoluta.
Porque esta temporada no se trata simplemente de elegir entre rubio, moreno o cobrizo. La clave está en cómo se construye el color: diferentes tonalidades que se funden entre sí para crear movimiento, profundidad y un resultado que cambia con la luz. Las tres propuestas —Vanilla Latte Blonde, Bambi Brunette y Molten Dusk— pueden adaptarse y personalizarse en el salón mediante la elección del tono, la colocación y el nivel de dimensión.
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ToggleVanilla Latte Blonde: el rubio que juega con la luz
El rubio de la temporada abandona los acabados planos para apostar por una dimensión sutil y sofisticada. Vanilla Latte Blonde combina una calidez suave, inspirada en el champagne, con tonos fríos y limpios para conseguir un rubio luminoso, moderno y de aspecto natural.
La tendencia se construye a partir de tres tonalidades: The Beige, un beige dorado suave que aporta luminosidad; The Doré, un dorado cálido sobre una base fría; y The Vanilla, un tono casi platino envuelto en un delicado matiz beige. El resultado es un rubio con contraste suave, profundidad y movimiento.
La clave: mezclar temperaturas cálidas y frías sin saturar el cabello. La dimensión es la que consigue que el color se vea natural y luminoso.

Bambi Brunette: el moreno se vuelve más profundo
Los morenos adquieren protagonismo esta temporada con Bambi Brunette, una interpretación sofisticada de los tonos oscuros basada en la riqueza, el brillo y una profundidad perfectamente equilibrada.
Lejos de tratarse simplemente de oscurecer el cabello, la tendencia busca crear dimensión dentro del propio moreno. Para ello combina tres posibilidades: The Beige, que juega con tonos beige y morenos de profundidad controlada; The Velvet, más oscuro y con reflejos ricos y un acabado aterciopelado; y The Satin, un moreno profundo, saturado y de aspecto pulido y luminoso.
El resultado es un cabello intenso pero lleno de movimiento, en el que la luz se refleja sobre diferentes niveles de tonalidad.
La clave: apostar por la profundidad sin perder luminosidad. El objetivo no es conseguir un moreno simplemente más oscuro, sino un color rico, brillante y dimensional.

Molten Dusk: el nuevo cobrizo se viste de profundidad
Los cobrizos continúan evolucionando y esta temporada se alejan de los tonos más evidentes para convertirse en colores mucho más complejos y sofisticados. Molten Dusk combina calidez y profundidad para crear un cobrizo que adquiere diferentes matices cuando entra en contacto con la luz.
La tendencia se construye alrededor de tres tonalidades: The Amber, un cobrizo claro con reflejos dorados; The Molten, donde se equilibran los tonos cobrizos y caoba; y The Dusk, una versión más profunda inspirada en la caoba y con sutiles reflejos rojizos.
El resultado es un cobrizo sofisticado, cálido y lleno de movimiento, perfecto para quienes buscan un cambio de color con personalidad pero sin caer en un resultado excesivamente estridente.
La clave: superponer cobrizos, caobas y dorados para conseguir complejidad tonal y un color que evoluciona con la luz.

Un color cada vez más personalizado
Las tendencias de color de esta temporada comparten una misma filosofía: el color deja de ser uniforme para convertirse en una experiencia personalizada. Rubios, morenos y cobrizos se construyen mediante diferentes tonalidades que aportan dimensión y permiten adaptar el resultado a cada cabello.
Para conseguir estos efectos, KEVIN.MURPHY COLOUR cuenta con un portfolio profesional que incluye COLOR.ME, un color permanente sin amoniaco a base de miel que permite crear resultados multitonal y personalizar el color; GLOSS, un color demipermanente ácido que combina color y tratamiento; y diferentes opciones de aclarado y activadores para adaptar el servicio a las necesidades de cada cabello.
Así, esta temporada el color no sigue una única fórmula. Se adapta, se mezcla y se construye a medida para conseguir un resultado tan individual como quien lo lleva.